Fíjate en el depósito del líquido de frenos y en los conductos que salen de este. Si el material está reseco o si ves líquido por debajo o en la zona de las ruedas, puede que tu coche esté perdiendo líquido de frenos. Por otro lado, ten en cuenta que tanto las pastillas como los discos de freno se desgas¬tan con el uso. Es conveniente revisar el sistema al completo de manera frecuente.